lunes, 15 de diciembre de 2014

La noche de amaneceres

Languidecen las luces rojas
cuando percibo las calles turbias
y ya nada queda en pie,
salvo el insomnio...

Allá, surgen los insectos etéreos
garras fantasmales, soledades oceánicas
aquí: una solitaria presencia
mi eterno desdoblamiento
odiado, eterno, insoslayable

Los relojes se esconden en los rincones
las lágrimas del alcohol se arrastran
la culpa hace levantarse a la alfombra
los reproches son, una tuneladora
que me come, buscando luces futuras.

Amiga quietud, serena conciencia, venid
constancia, por favor, busca pareja;
se avecina el mal de las calles mojadas
necesito huellas para seguir firme
y levantar miradas de fuego...

La sombra, piensa, no es más que un reflejo,
ese temblor, no es más que una cita
conmigo.
el terror no es aquel silencio
...concéntrate.

¿qué ves ahora? tras el cristal,
al otro lado de la noche
las luces rojas ya no son de sangre
señalan el lugar del ansiado reencuentro.


whatsapp, en versos deshilachados

Resoplan los pulgares torpes, cuarentones
 saturan, desbordan el hilo de calma
 doblan esquinas de vorágine anodina
 se topan, con la inmadurez de caras vacías.

 Así, deshilachados, anidan los rostros;
 y en la galaxia del centro de una mano
 se juega a ser un dios menor, sí.
 Y regreso, a la conmoción de los ojos
 del niño almibarado. Me disperso
 por la imperfección sublime del deseo
 bordeo el tedio de las historias difuminadas.

 Es... una procesión brutal de fotos vecinas
 ausentes desgarros, sonrisas, virtualidades
 realidad táctil, palpable utopía.
 buscando un hueco de faldriquera
donde esconderse.

 Con tu marca de agua en la pupila
 miro de soslayo la ruleta,
 hojeando mundos cuyos soles
 destellan falsamente amaneceres
 en cielo cruel, de pantalla.

 Ligeros los hombres, fugaces los gestos
 acariciando su piel, llega por fin el sueño...
 Nace el sol, de nuevo
 acodado en barras cómplices
 quitando las telarañas de mis ojos
 el asombro de los arrebatos
 el pálpito de las intrépidas hormonas
 la rendición de ternuras fingidas.

 Cierro los ojos; y enredado
 en los por qués del absurdo
 abrumado en los celos de cualquiera
 huyo de todos, de todo.
 Desconecto
Rendido a un miedo que es pudor
 a un temor que es quiero... pero no puedo
 Débil esencia ¿este es tu precio?

 Abro las manos:
y el mundo que cae de mi, de mi reniega
 vértigo de la muerte por venir
 abrazo el grito, y lo contengo.
 Es ver tu verde silueta Whatsapp
 y se transforman las alas en élitros
 poder surcar los cielos y mares
 de la diaria huida, hacia dentro.

jueves, 1 de marzo de 2012

Facebook, a veces...


Conste que un servidor es usuario, más "voyeur" que otra cosa. Hay pocos temas que me interesen. Pero la cuestión es que, creo que este invento de Feisbuc tiene que ser dignificado, como canal de comunicación, intercambio de lo que sea, e incluso, del sano chismorreo. Cualquier actuación, tejemaneje, vicio, costumbre o muletilla que nos arroje a los mugrientos brazos de la vileza merece cercenarse, porque si no, embadurna las meninges con chapapote. Ya bastante tenemos con los telediarios. Tres consecuencias a tener en cuenta para no naufragar en estos Sargazos
1)Envilecimiento. Sin darte cuenta te encuentras inmerso en él. 2)Anhelo exhorbitado por el pasado, otro uso bastante repetido.3)Edulcoración artificial ( buenismo irredento) lo peor de todo.

Vamos por partes:
Somos libres de reencontrarnos con antediluvianos amigos de la EGB, excompañeros de retrete en el antiguo curro o una vaga reminiscencia de nuestro árbol genealógico, pero, sentemos la cabeza, paremos la endiablada rueda de lo vertiginoso, templemos. A veces, sin este escudo, se cae de bruces en el dialogo famélico, en la palabra manida, y hasta en la exaltación de la baba. Ejemplos de la numeración de allá (casos reales):
1) Envilecimiento: "Buaaaa tronco, yo ej que ni pa eso ni pa ná. A mi dame la moto y yo ya me bujo la movida que si no buaaaaa (otra vez)
2)Anhelo... en fin: " amigos del 24 regimiento de infantería de Cerro Muriano: Haaala nen, te acuerdad del caboooo primero que no se cojjjjco de la movida del petardo aquell, otiiiaaaa. Oye, dile a la peña que hay una quedada en mayo, que aunque el cuartel ya lo hayan tirao, pues nos juntamos y tal.
3)Azúcar, mucho azucar, por no repetir lo vulgar: Guaaapaaaaa, más que guapaaaaaaaaaaa.
(segunda interlocutora) Tú si que ereees guaapaaaa, cariññño, te quieeeroooo.
(primera interlocutora,- o interlocutor -) Yo si que te quierrrroooo amorrrrrr, guapa, guapo , guaaapaaaooooooo.
(otra vez el segundo/a) Mentiraaaa, mándame otra foto, que tú si que estás preciosaaaaaaaa, guapooooooo, guapaaaaaa.
Cuando uno sufre algún dialogo del triunvirato anterior, reniega de las redes sociales, y cuando hablo de "uno" hablo de mi, pero me imagino que a algún otro le pasará.
Y eso que no tengo perfil en tuenti. Me imagino el percal y retiro, instintivamente la mano de la tecla.

jueves, 23 de febrero de 2012

Requiem por el político honrado


Concédeles el descanso eterno, Señor, y que brille para ellos la luz perpetua.») Introíto.
Precisamente por ser una especie en extinción, señor lector, pido árnica para su dolor y descanso eterno cuando dejan su responsabilidad pública. Un político vocacional, un servidor público, alguien que organiza, estructura y da salida a lo que necesitan los ciudadanos es un lujo para los tiempos que vivimos. Haberlos los hay, pero la espesura de la corrupción y la confusión que fomentan los medios de comunicación los mantienen ocultos y casi inéditos. En este país, en el que el reproche, la queja, el llanto y el acomodo constituyen las patas del inconsciente colectivo y colectivizado, vibran en otra onda las palabras serenas, las acciones venturosas, o los gestos limpios y decididos.
Leamos estas frases: " Son todos iguales..." "Chorizos, que son todos unos ladrones..." " A picar piedra los ponía yo..." "Con lo bien que viven los hijos de...". Todas nos suenan.
Pero ( y aquí va el alegato sincero y sentido por mi parte) ¿no se comete un atropello monumental? ¿No nos estamos olvidando de aquellos que ceden una gran parte de su tiempo y de sus fuerzas por los demás? ¿No nos estamos dejando llevar, todos, por el torrente de la gran cloaca?
La justicia es una entelequia humana, un invento artificial. En la naturaleza no existe la justicia, ni las compensaciones, la vida es tal como es. Pero si podemos darle una justificación a ese intento del ser humano por dar a cada uno lo suyo, a la ímproba labor de intentar fraguar la equidad, ¿no será verdad que la labor política, del concejal, del consejero, del ministro, del tribuno de la plebe, es, por principio, admirable, digna de elogio?
Después de todo lo dicho, queda el regusto de pedir perdón. Con el advenimiento de juicios por corrupción, de urdangarines, jueces y demás pájaros de cuenta que ensucian las páginas blancas del decoro, parece que lo dicho no está justificado. Pero quiero pensar que sí. Que no haga falta un réquiem por el político que llega a su casa cuando las luces municipales ya brillan en plenitud (pagada la factura). Que la necesaria "res" política no es precisamente porcina. Que hay espejos en los que mirarse y sentirse orgulloso. O debería haberlos.

jueves, 16 de febrero de 2012

Gárgoris y Habidis


Vivimos inmersos en la polución urbana. Nadamos entre enormes cantidades de vacuidad. Esta es la razón por la cual hay que agarrarse a pecios que merezcan la pena, que no se descompongan con la fuerza del torrente cotidiano. Son tablas de salvación para el espíritu y las neuronas. Yo os digo qué obra es la que me está salvando últimamente: Gárgoris y Habidis. Facilidad de palabra, verborrea erudita, rigor histórico, búsqueda gnóstica; en definitiva, una buena obra para ocupar tardes de lectura dulce o mañanas de solaz y aptitud serena.Un apunte: El prólogo es de Torrente Ballester. Me refiero al prólogo de la obra en general, da igual la edición o la reimpresión. Ahora, la guinda la pone el autor con las sesenta y pico páginas de primer plato, antes del principal de la obra, con la que nos sentimos regalados en la edición de 2001. Después, la zambullida mística y el recorrido por un país llamado España, y por la historia mágica, etnológica e histórica de sus gentes y de los pueblos. Todo ello cosido, repujado, rematado y hecho libro, para el goce de paladares y meninges voraces.

viernes, 10 de junio de 2011

IUslas afortunadas


Y no precisamente en las Canarias; aunque aquí, en el Corredor del Henares, los rivales están que trinan. San Fernando y Rivas, Julio Setién y José Masa, son dos notas discordantes en el lago azul de la Comunidad de Madrid.

Izquierda Unida no gobierna en muchos sitios. Lejos quedan los califatos de Anguita en Córdoba, seguidos después por la díscola o disidente Aguilar, harina de costales que al final repelieron hoces y martillos. Dos ciudades, dos pueblos, distintos en su modo de concebir a la ciudadanía. Técnica depurada en su maquinaria por hacer y por parecer, que también importa. Dos gotas rojas cuyo peso ha calado en las conciencias, hastiadas unas, indignadas otras, contentas con sus ediles por millares. Los dos pueblos se han plantado en el panorama político madrileño con chulería y desparpajo, mirando por encima del hombro, ya sea pana o tela de cuadros lo que perfila el horizonte de los cuatro años que seguirán con el bastón de mando. La autoridad no entiende de ideologías, y ellos la han ejercido templando, más que mandando. O eso parece.

Dos alcaldes muy populares aunque no divisen gaviotas desde la terraza del ayuntamiento. A lo lejos, quizá, se barruntan bandadas, pero el término municipal es grande y la calle es suya. Julio Setién ha desempolvado plazas viejunas, se codea con la gente del barrio, salpica de barro el cuadro de la bicicleta por los caminos del otrora Real Sitio. José Masa, profesor de carrete largo y cinturón rojo, se deja ver por el pabellón, juega dignamente en el fondo de pista, se gana al público en cada sesión. Son dos líderes de izquierdas con aires de Obama blanco, que saben estrechar las manos y ganarse los votos a puñados, como un inquietante explotar de palomitas blancas.

Miguel Ríos, Dolores Ibárruri, Pilar Bardem, Marcos Ana… nombres que salpican calles, eventos y monumentos, para gozo de correligionarios, con cierto arrimo de ascuas a su particular sardina política, sin rubor ni cortapisas. En los carteles han puesto un nombre que todo el mundo conoce, y así, burla burlando, han construido su mini-sociedad, tan justa o tan imperfecta como cualquier otra, pero con una personalidad innegable. Han materializado la utopía de que IU importa.

El pueblo, consciente de la municipalidad de la fiesta, les ha depositado su confianza; en Rivas, incluso con mayoría absoluta, Setién aumentando huestes y apoyos. Dos IUslas rojas para afrontar cuatro años de sargazos, crisis, impuestos y cotidianeidad. El día a día juzgará la gestión. Y los vecinos de esas dos IUslas del este seguirán decidiendo su futuro: rojo, azul o quizá… magenta.

miércoles, 11 de mayo de 2011

¿Por qué?


Esto no es Mouriño. Esto intenta ser poesía.


Por qué, ni siquiera, el roce de la mirada
por qué ese ignorar tan hondamente
profundo…
Por qué los negros párpados del desdén
en ojos caídos que no quieren ver
pero que tanto hieren…
¿por qué?
Si permanezco quieto, por no turbar
el aura de tersura que proyectas
si contengo el aliento para que solo
respirar no te haga dudar, lo intento…
Reacciono, cuanto tu pasar no es pasar
que es honrar el instante que nos recoge
entonces aparezco, en la nube tímida del tabaco
en un parque, en la esquina ajada,
y te hablo con la lengua entrecortada
mental, valiente, a ráfagas
y me presento, de puntillas en tu universo
y ni siquiera entonces coincide,
mi cara resuelta en tu revés;
Anverso de luz en tu ojeada simple
sin que tus párpados se rocen en mi
¿Por qué?…
Tanta esencia derramada, tanto dolor
tan profundo este doler
y décadas de aullar hasta que pasa
martilleando una pregunta dura
la incógnita congelada , fría
Si tener aun el universo me bastara
me repetiré siempre:
¿Por qué?…